Umberto D. (1952)Vittorio De Sica
Int.: Carlo Battisti, Lina Genari, Maria Pia Casilio.
Italia. DCP. VOSE. B/N. 88’
Umberto Domenico Ferrari es un jubilado que intenta sobrevivir con su miserable pensión. Sumido en la pobreza, vive en una pensión, cuya dueña lo maltrata porque no consigue reunir el dinero necesario para pagar el alquiler de su habitación. Los únicos amigos que tiene en este mundo son una joven criada y sobre todo su perro Flike.
“Los paralelismos entre Umberto D. y Ladrón de bicicletas son evidentes. Al igual que Antonio Ricci, Umberto surge de la multitud, en este caso no de entre los jornaleros que esperan impacientemente ser elegidos para cualquier faena, sino de un grupo de jubilados que se manifiesta frente a una sede oficial solicitando una mejora de sus condiciones de vida con carteles como ‘aumentad las pensiones’, ‘los viejos también tenemos que comer’ o ‘somos los parias de la nación’. Y al igual que en Ladrón de bicicletas, la espina dorsal de la película no es la dificultad de sobrevivir en un país en el que la pobreza ha condenado a gran parte de sus habitantes al hambre, sino el retrato íntimo de un hombre solo, sin compañía, sin comprensión ni esperanza, vencido por las circunstancias, que busca infructuosamente la solidaridad de los demás, que sigue luchando mientras intenta mantener la dignidad.” (Aguilar y Cabrerizo)