Los santos inocentes (1984)
Mario Camus.
Int.: Alfredo Landa, Francisco Rabal, Juan Diego.
España. DCP. Color. 103’.
Durante la década de los sesenta, una familia de campesinos vive miserablemente en un cortijo extremeño bajo la férula del terrateniente. Su vida es renuncia, sacrificio y obediencia. Su destino está marcado, a no ser que algún acontecimiento imprevisto les permita romper sus cadenas. Adaptación de la novela homónima de Miguel Delibes.
“Personaje icónico es Azarías (Rabal), «una miaja inocente» en palabras de su hermana Régula, alguien sin maldad cuyos principales amores son su graja Milana y su «Niña Chica», (…) por cierto sin nombre, lo que nos lleva a otra de las muchas metáforas de la película. Al no tener nombre le roban su identidad, su alma, y su personalidad: solo es corpórea. Según el propio Delibes son ellos dos los auténticos inocentes. Azarías, al contrario que la niña chica, es un personaje que merodea por lo cómico sin traspasarlo, lleno de elementos propios de su tiempo y lugar, escatológico, servicial, gestual, mimetizado con ese campo en el que vive y con un punto simpático que le regala Rabal.” (Joaquín del Palacio)